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viernes, 21 de noviembre de 2014

Dios lucha por ti.

"El Eterno peleará por vosotros, y vosotros estaréis quietos." Éxodo 14:14
¿Sabéis? Hay muchas veces en la que nos gusta que nos llamen valientes, que nos alaguen por las cosas increíbles que hacemos, pero no nos estamos dando cuenta, de que en realidad somos muy indefensos sin Dios.
Nos llegamos a creer que sin Dios todo es posible, la realidad es que sin el  todo es imposible.
Por eso a veces cuando Dios nos asigna una misión, la comenzamos con el pero podemos finalizarla sin él.

Salomón fue un grandioso hombre, el Señor le mostró un sueño en el que podía pedir lo que quisiera y el pidió sabiduría, la cual Dios se la entregó. Salomón por ser el rey y ser muy justo todos le aclamaban.
Él se sentía importante porque demostraba ser justo, valiente y heroico delante de su pueblo.
Pero la fama se le "subió a la cabeza" y fue dejando a Dios de lado.
Antes de morir Salomón se dio cuenta de que todo iba a peor, él no podía presentarse ante Dios y decirle -Aquí estoy Señor no te preocupes por mí, soy valiente y me se cuidar solo, puedo pelear.
Porque el Señor nos mira tal y como somos, criaturas indefensas, que sí en momentos podemos ser valientes, pero sólo con Dios.

A veces pienso:
Señor, puedo ser valiente yo sola y hacer lo que me dices.
Pero me equivoco al igual que muchos, han tenido que pasar muchas cosas para darme cuenta de que SIN DIOS NO SOY NADA, SIN DIOS NO SOY NADIE, SIN ÉL NO SOY VALIENTE.
Así que con la entrada de este sábado te animo a que te rindas a los pies de nuestro Creador y le digas, Señor me rindo a ti, necesito que seas mi escudo y mi fortaleza, no puedo ser valiente sin ti, contigo soy fuerte, soy invencible con tu bendición.
Dios te protege, no hace falta que te vuelvas valiente delante de él.


FELIZ SÁBADO

sábado, 27 de septiembre de 2014

Dios sabe mi camino.

"Mas él conoce mi camino; me probará y saldré como el oro. Mis pies han seguido sus pisadas; Guardé su camino y no me aparté."

¿No os ha pasado que ha veces el Señor nos manda a otro lugar al que no queremos ir?
A mi sí, y a Jonás también.
Jonás es un personaje de la biblia y os voy a contar su pequeña historia.

Jonás creció creyendo en Dios, oraba y se comunicaba con él.
Pero cuando creció Dios le manifestó su plan, ir a predicar a Nínive, un lugar que Jonás detestaba y no quería ir ha parar allí ni de lejos he intentó huir de Dios.
Pero se olvidó de una cosa, que Dios todo lo ve, es omnipresente y todo lo sabe.
Para que se diera cuenta Jonás de que estaba tomando el camino incorrecto, Dios le mandó una ballena 3 días y 3 noches. Jonás se arepintió y llegó a parar a nínive, allí predico un poco enfadado que si no se arrepentían Dios les destruiria.

Los de nínive se arrepintieron y Jonás se enfadó porque quería que fueran destruidos.
Mientras se sentaba mirando de lejos la ciudad, creció un árbol para que no le diera el sol.
Poco después el árbol que le daba de comer y le tapaba el sol, se murió. Jonás se enfadó y le dijo ha Dios que porqué hizo eso. Dios le contestó que al igual que Jonás quería a la planta, Dios quería al pueblo y que al haberse arrepentido no los tendría que destruir y pasarlo mal como Jonás. Él lo entendió y pidió perdón.

A veces no queremos ir al destino que Dios nos ha puesto por una razón, y no vemos que al cabo del tiempo será la mejor decisión. Yo me mudé, y no quería hacerlo, pero ahora comprendo que Dios tiene algo preparado para mi. Y para los que os vayais a mudar recordad las buenas personas que dejan un lugar lleno de amigos, Dios le manda a otro para que otras personas también se veneficien de ti. Feliz sábado.